Las VI Jornadas de Fiabilidad de la Asociación Española del Mantenimiento (AEM) reunieron en noviembre a especialistas, directivos y responsables de mantenimiento de todo el país para debatir sobre la fiabilidad de los activos industriales y el papel creciente de la tecnología en este ámbito. Para Darío Rojo, CEO de Baroig, fue su primera participación en este foro, una experiencia que, según afirma, le ha permitido tomar distancia, observar tendencias y regresar con ideas que impactan directamente en el trabajo diario de la empresa.

«La palabra IA ha sido la que más ha sonado. Me tomé el trabajo apuntarlo, al menos unas 150-160 veces en dos días», comenta Darío, consciente de que la inteligencia artificial dominó buena parte de las intervenciones. Sin embargo, el exceso de referencias tecnológicas no fue lo que más le interesó del encuentro. La clave, para él, estaba en el enfoque estratégico que está adoptando el sector.
Durante las ponencias escuché una frase deL Sr. Diego Galar Pascual, Director de Innovación e Investigación tecnológica de SISTEPLANT que resume bien el espíritu de estas jornadas: «La fiabilidad ya no es una aspiración, es una misión» . En un entorno donde infraestructuras, sistemas y procesos están cada vez más interconectados, cualquier incidente local puede transformarse rápidamente en un problema sistémico. Esta realidad está cambiando la percepción del mantenimiento, que deja de ser visto como un gasto para convertirse en un elemento central en la gestión de activos.
Como señala Darío, «el mantenimiento que venimos acostumbrados a percibirlo como un gasto está cada vez más cerca a convertirse en un elemento a través de la fiabilidad». Esta evolución está llevando al mantenimiento hacia un lugar de mayor visibilidad interna: «Hace que el mantenimiento tenga un papel cada vez más prominente y además cada vez más próximo al consejo de administración».
Para que ese papel estratégico sea real, añade, «tiene que formar parte de una estrategia concreta de la gestión de los activos de la empresa».
La evolución del mantenimiento
A lo largo de las sesiones, Darío detectó también un cambio en los temas de conversación: «El mundo del mantenimiento nunca ha sido la niña mimada de una fábrica», recuerda. Y aun así, en estas jornadas ya casi no se habló de lubricación ni de horas máquina. El debate ha subido de nivel.
Darío acudió a estas jornadas acompañado por Israel, de Drukatt, empresa que también participaba como patrocinadora del evento. Tal como él mismo explica: «Yo me había coordinado para ir con Israel de Drukatt, que también patrocinan el evento. Era mi primera vez, así que estuve un poco a la expectativa. Intercambié algunas opiniones con diferentes profesionales que me aportaron nuevas referencias dentro del mundo de la fiabilidad». La experiencia le sirve como primer punto de contacto con este entorno profesional, con la vista puesta en lo que está por venir: «Hay una nueva cita en Cartagena en próximas fechas que no me pierdo».

Qué se lleva Baroig de estas jornadas
Volver a casa con ideas aplicables es una constante en este tipo de encuentros, pero en esta ocasión Darío lo expresa de manera clara: «Tenemos mucho que hacer para ayudar a los jefes de mantenimiento de las fábricas a que, cuando toca hacer mantenimiento, lo hagan de forma más segura».
Darío no dejó de tomar notas en su cuaderno, ponencia tras ponencia. «Rescato algunas ideas de cómo incorporar soluciones tecnológicas en nuestro día a día aquí en Baroig».
Se trata de una mirada práctica que conecta directamente con la misión de la empresa: mejorar la seguridad industrial y acompañar a los equipos de mantenimiento en entornos cada vez más exigentes.
Un debate central: cómo introducir IA en mantenimiento
Una de las preguntas más repetidas por los asistentes fue cómo empezar a implementar la inteligencia artificial en departamentos donde todavía no forma parte del día a día. En este punto, Darío resume bien las conclusiones de la mesa dedicada a este tema:
«Formar a los trabajadores, acompañar a los trabajadores, identificar quick wins». Es decir, introducir la tecnología con sensibilidad, paso a paso, y con objetivos concretos. ¿Para qué? Él lo explica así:
«Utilizar esta tecnología para tener mayor cantidad de tiempo disponible»,
de manera que permita «realizar tareas repetitivas que a nosotros nos liberen para realizar más tareas que estas máquinas no pueden hacer».
Un enfoque que él mismo define como «un tema de productividad».
Las jornadas también dejaron un marco conceptual interesante: un triángulo tecnológico formado por «los gemelos digitales», «la inteligencia artificial generativa para realizar tareas repetitivas» y «el aprendizaje federado», entendido como «sistemas que aprenden no sólo compartiendo datos sino compartiendo y contrastando modelos».
Cuestiones abiertas: regulación, responsabilidad y dependencia tecnológica
Más allá de la aplicación directa, las jornadas plantearon dilemas de fondo sobre los que el sector todavía no tiene respuestas claras.
Darío los resume así:
«El tema de la regulación versus desarrollo».
«¿Hasta qué punto esta responsabilidad puede ser transferida del humano al sistema?».
«Si voy en un coche autónomo y toma una mala decisión, ¿la compañía de seguros a quién asegura?».
«Si diferentes tecnologías proporcionan resultados diferentes en campos similares, ¿con cuál de las tecnologías debo trabajar? ¿Debo tenerlas todas? ¿Debemos desarrollar localmente una tecnología para no depender de estructuras empresariales que no están en nuestro territorio?».
Y concluye con una frase reveladora: «Cómo ves, me he traído más preguntas que respuestas».

Una estrategia clara de visibilidad para Baroig
La participación en estas jornadas forma parte de un plan más amplio. Cuando se le pregunta si Baroig está reforzando su presencia en eventos del sector, Darío lo deja claro desde el primer segundo: «Sí, la respuesta rápida es sí».
Con la empresa ya consolidada, se ha intensificado la presencia en ferias y congresos especializados: «En los últimos años, con la empresa ya más madura y consolidada, hemos comenzado a ganar más visibilidad offline».
Esa presencia se concreta en hechos:
«El año pasado patrocinamos todos los eventos que hace la Asociación Española del Mantenimiento, también hemos participado en diversas ferias; Worfksafe, Maintenance Bilbao, Smagua, ahora estamos cerrando Expoquimia».
Y mirando a futuro: «Ya hemos confirmado nuestra participación en Expoquimia 2026 y WorkSafe en 2027 con una isla de 60 m2. Además, estamos estudiando participar en la feria de la minería de Sevilla, MMH en el año 2026».
También destaca su visita a Düsseldorf: «He estado en Alemania, en A+A, también una experiencia muy enriquecedora».
La explicación de fondo enlaza con uno de los valores esenciales de la empresa:
«Ya sabes, somos gente fábrica».
Conclusión
La asistencia a estas VI Jornadas de Fiabilidad no ha sido un acto protocolario para Baroig. Ha sido una oportunidad para tomar perspectiva, para ver hacia dónde se dirige el mantenimiento industrial y para reafirmar el papel que la empresa quiere desempeñar en esa transformación.
Con preguntas abiertas, visión estratégica y compromiso con la seguridad y la tecnología, Baroig vuelve a Barcelona con un mensaje claro: la fiabilidad no es solo un estándar técnico, es un propósito.